ESTADO DE SINALOA

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El estado de Sinaloa forma parte de la región económica del noroeste de la República Mexicana, junto con Sonora, Baja California Sur, Baja California y Nayarit.

Localización.- Su ubicación se delimita por los paralelos 22º 31´y 26º 56´, de latitud norte, y los 105º 24´y 109º 27´, de longitud oeste, del Meridiano de Greenwich.

División política.- Su territorio y su organización política, está integrada por 18 municipios a saber: Ahome, El Fuerte, Choix, Guasave, Sinaloa, Salvador Alvarado, Mocorito, Angostura, Badiraguato,
Culiacán, Navolato, Cosalá, Elota, San Ignacio, Mazatlán, Concordia, Rosario y Escuinapa.

Límites.- Colinda al norte con los estados de Sonora y Chihuahua, al este, con Durango; al sur con Nayarit y al oeste, con el océano Pacífico.

Territorio.- Tiene una superficie de 58 mil 92 kilómetros cuadrados, ocupando el decimoséptimo lugar en relación con los demás estados del país.

Orografía.- Su geomorfología presenta planicies costeras y formaciones orográficas que se desprenden de la Sierra Madre Occidental. El área más montañosa se localiza al este del estado; rumbo al oeste se encuentran las planicies, la costa y cerros de poca elevación. Las mayores elevaciones en su orografía se encuentran en los municipios de Concordia, San Ignacio y Mocorito.

Hidrografía.- Su geografía es cruzada por 11 ríos, destacando por su importancia: en el norte, los ríos Fuerte, Sinaloa y Mocorito, en el centro, el Humaya y el Tamazula, Culiacán, San Lorenzo y Elota, en
el sur, el Piaxtla, Quelite, Presidio, Baluarte y el de las Cañas.

Clima.- Generalmente el estado de Sinaloa posee un clima cálido y semi-cálido, sub-húmedo con lluvias en verano en el 47% de su territorio, y seco y semi-seco, muy cálido y cálido, en el 38.69% de la superficie. En los meses de julio a octubre, el estado es afectado por tormentas tropicales y ciclones.
Su litoral inicia al norte en la bahía de Agiabampo, en la desembocadura del arroyo El Chino y termina en la Boca de Teacapán, en el municipio de Escuinapa.

Estado costero.- Su costa tiene una longitud de 656 kilómetros, entre los que se encuentran 272 mil hectáreas de marismas y lagunas costeras, incluyendo una superficie insular de 608 kilómetros
cuadrados.

Islas y bahías.– Tiene las siguientes bahías: Jitzámuri, San Esteban, Topolobampo, Ohuira, Navachiste, San Ignacio, Playa Colorada, Santa María-La Reforma, Altata, Pabellón Céuta y Mazatlán. Entre sus islas figuran por su importancia la de La Piedra, Lechuguilla, Santa María, San Ignacio, Macapule, Altamura, Tachichilte, El Palmito de la Virgen y Palmito del Verde.

Su potencial agrícola.- Se sustenta en los cuerpos de agua contenidos en las presas Luis Donaldo Colosio Murrieta (Huites), en Choix; Miguel Hidalgo y Costilla (Mahone), Josefa Ortiz de Domínguez, en el municipio de El Fuerte; Gustavo Díaz Ordaz (Bacurato) y Guillermo Blake (El Sabinal), en Sinaloa; Adolfo López Mateos (Varejonal), Sanalona y Vinoramas (Juan Guerrero Alcocer), en Culiacán; José López Portillo (Comedero), en Cosalá, Aurelio Benassini (El Salto), en Elota y la Picachos, sobre el río Presidio, en los municipios de Mazatlán y Concordia.

CONTEXTO HISTÓRICO

Sinaloa y Sonora.- El territorio de lo que hoy es Sinaloa se dividía entre las provincias de Chiametla, Culiacán y Sinaloa. Culiacán dependía de la gobernación de Nueva Galicia, mientras que Chiametla y Sinaloa de la de Nueva Vizcaya.

Al inicio del siglo XVIII, las provincias de Sinaloa, Ostímuri y Sonora, siguieron gobernadas por la Audiencia de Guadalajara. Sin embargo la distancia, los problemas jurisdiccionales, las comunicaciones y los pleitos entre esta institución, el virrey y el gobernador de Nueva Vizcaya, confundían a las autoridades y habitantes de estas provincias que ya no sabían a quién obedecer. Todo ello redundaba en constantes abusos de algunas autoridades locales en contra de españoles e indígenas. Lo anterior dio pie para una reorganización del gobierno, creándose la gobernación de Sinaloa y Sonora, según Cédula Real del 14 de mayo de 1732, aprobando la unión de Sonora, Ostímuri, Culiacán, Rosario y Sinaloa como única gobernación con sede en la Villa de San Felipe y Santiago de Sinaloa. Las autoridades (Alcaldes mayores), de estas provincias recibían órdenes del gobernador Manuel Bernal de Huidoro en asuntos administrativos; sujetándose en asuntos de justicia a lo dictado por la Audiencia de Guadalajara. No obstante la nueva reorganización, el territorio de esta gobernación era muy basto y para evitar menos problemas, las autoridades Coloniales cambiaron la sede de la capital (Sinaloa) a San Miguel de Horcacitas. Esto favoreció a los colonos ya que se sintieron mejor atendidos por las autoridades.

La seguridad era una prioridad para hacer de las haciendas verdaderas unidades de producción, ya que venían rivalizando con las misiones desde los siglos XVI y XVII, que tenían mejor organización en la producción. Durante 1701 a 1800, se dieron cambios en la economía, la sociedad y la política, sobre todo en la segunda mitad de ese siglo debido a que la Corona seguía mejorando el control en las provincias del país. Hubo nuevas formas de recaudación y se fortalecieron los monopolios. Pero los cambios más importantes se produjeron durante el reinado de Carlos III (siglo XVIII), que nombró su representante y Visitador de la Nueva España a José Gálvez, mismo que llevó a cabo una serie de reformas para reorganizar la  administración. Para la región del noroeste mexicano Gálvez y el virrey marqués de Croix, crearon una Comandancia General que abarcó la península de Baja California, Sinaloa, Sonora y la Nueva Vizcaya, con cierta independencia del virreinato de la Nueva España.

Aprobado que fue por el rey Carlos III, en 1769, este sistema perduró hasta 1776 al designarse a Teodoro de Croix comandante General de estos territorios, anexando, las provincias de Coahuila, Texas y Nuevo México. Buscando siempre mejorar el control de sus territorios la Corona estableció el régimen de intendencias en 1786, creándose las siguientes: Guanajuato, Zacatecas, Durango y Arispe. Esta última comprendía Sonora y Sinaloa, aunque cabe aclarar que ésta, se había establecido en 1770. Pero dentro de todas estas transformaciones en la primera década del siglo XIX, el descontento entre la nueva cultura mexicana (españoles, criollos, mestizo, indígenas y castas), fraguaba ya, un movimiento social por independizarse de España, debido a las grandes diferencias económicas, sociales y políticas que desembocó después de varios intentos fallidos en el movimiento de 1810, donde participaron Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, entre otros.

En Sinaloa, particularmente en el Real del Rosario el realista Pedro Villaescusa, se rindió ante González Hermosillo, quien no corrió la misma suerte en los primeros días de 1811, en San Ignacio de Piaxtla, pues fue derrotado por las fuerzas realistas apoyadas por el intendente y gobernador Alejo García Conde. En Cariatapa, Guatenipa, Morirato y otras poblaciones de la sierra de Badiraguato, los habitantes encabezados por el indígena Apolonio García se enfrentaron a Villaescusa y Mariano Urrea. Solicitado por el cura Manuel María Espinoza de los Monteros llegó a Charay un fuerte contingente militar encabezado por el realista José Padilla, que se enfrentó a un contingente proveniente de Bacubirito y pueblos de Badiraguato. Allí murieron sus cabecillas: Apolonio García y Antonio Beltrán. Merced a su estrategia militar, José Padilla terminó con todo brote independentista en Sinaloa. La muerte de los principales iniciadores de esta lucha en el territorio, no hizo más que reafirmar el sentido de libertad en toda la Nueva España. Surgieron otros líderes como José María Morelos, Los Galeana, Los Bravo y Vicente Guerrero con sonoras victorias en 1811, apoderándose de gran parte del país. En 1813, se prohibió la esclavitud y se integró el Congreso Constituyente en Chilpancingo, hoy estado de Guerrero.
Muerto Morelos, Vicente Guerrero asumió el mando del movimiento, recibió apoyo de varios grupos de españoles después del fracaso de Agustín de Iturbide por derrotarlo con quien pactó el Plan de Iguala el 24 de marzo de 1821.

Sinaloa Independencia.- Dados estos acontecimientos, en Sinaloa, en el Real de Minas de El Rosario el comandante militar Fermín de Trabé, junto con los vecinos del pueblo juró la independencia de México, siendo la primera población en todo el noroeste mexicano en hacerlo. Juan O¨Donojú,
último representante de España en México, pactó con los insurgentes la independencia de México, firmando los Tratados de Córdoba que ratificaban dicha independencia el 27 de septiembre de 1821. En Culiacán, en la catedral se pronunció el juramento de independencia, el 6 de octubre de 1821. La junta provisional para el establecimiento del gobierno de las provincias de Sonora y Sinaloa se integró en febrero de 1822. El país había quedado en ruinas, el territorio afrontaba serios problemas de pobreza, la producción se había detenido pero los criollos y españoles seguían siendo ricos. Por ello, las provincias de Sonora y Sinaloa como el resto del país, enfrentaron serios problemas, que no supo enfrentar Agustín de Iturbide. Surge la rebelión en su contra encabezada por Antonio López de Santa Anna, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria y otros; lo que obligó al gobierno a firmar
el Plan de Casa Mata con los caudillos del movimiento, el 19 de marzo de 1823. Iturbide renunció como emperador. Su salida dio paso, a la reinstalación de la república.

En Sinaloa se inició la lucha por la separación de Sonora, encabezada por el diputado Carlos Espinoza de los Monteros. En julio de 1823 se determinó que Culiacán fuera la sede de la provincia de Sinaloa; la de Sonora fue Ures. Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, que gobernaban al país, convocaron a un Congreso Constituyente mismo que se integró con dos grupos políticos: centralistas y federalistas. Los primeros buscaban establecer la sede del gobierno en la ciudad de México para que desde ahí se organizara la conducción del país. Los federalistas en cambio pugnaban por una nación formada por entidades soberanas, que pudieran elegir libremente a sus gobernantes y legisladores que crearan sus propias leyes locales respetando la ley superior del país. Deseaban que los estados manejaran su propia hacienda, pero la situación de la incipiente nación era caótica, ya que había una mala organización y administración de la economía, la política, la recaudación etcétera. El Congreso federal se disolvió y en enero 1824, se dio a conocer el Acta Constitutiva que daba origen al régimen federal. En octubre de ese año se promulgó la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, que establecía, el sistema federal como base del nuevo Estado y el sistema republicano como base del gobierno.

ESTADO DE OCCIDENTE

La federación se integró con 19 entidades. Sinaloa y Sonora formaron el Estado de Occidente. Guadalupe Victoria fue electo para ocupar la primera presidencia del nuevo estado mexicano, cubriendo el periodo 1824 a 1829. El 12 de septiembre se instaló el Congreso del Estado de Occidente, teniendo como sede del poder la ciudad de El Fuerte; Juan Miguel de Riesgo ocupó la gubernatura. El incipiente estado quedó dividido para su administración en cinco Departamentos a saber: Arispe, Horcacitas, El Fuerte, Culiacán, Rosario y San Sebastián, además de trece Partidos, entre ellos: Arispe, Altar, Ostímuri, Sinaloa, Culiacán, Rosario y San Ignacio de Piaxtla. Un año después, en noviembre de 1825, el estado de Occidente promulga su primera Constitución Política.

Las cosas no marcharon como se deseaba, por las inconformidades entre los políticos de las dos antiguas provincias (Sonora y Sinaloa), por tener la sede del poder en su respectiva región. En 1826, se hicieron los primeros intentos de separarlas. Pero la rebelión suscitada tanto de indígenas mayos y yaquis por el despojo de sus tierras en sus antiguas comunidades, crearon un clima de inseguridad que obligaron a cambiar la sede de los poderes a Cosalá. Después se intentó trasladar la capital a Culiacán y Álamos, pero se dio una fuerte resistencia por lo que el Congreso optó por buscar asilo en la ciudad del Rosario (de ahí viene la denominación de Ciudad Asilo), finalmente se instaló en Álamos. Después de una fuerte lucha entre grupos, el Congreso del estado autorizó la separación de las antiguas provincias, en 1827. El Congreso Federal ratificó esta decisión el 13 de octubre de 1830. Sinaloa quedó integrado por los Departamentos de San Sebastián, Culiacán y El Fuerte; Culiacán fue la capital del nuevo estado.

El Congreso Constituyente.- Se instaló el 13 de marzo de 1831, sancionándose la primera Constitución Política del Estado de Sinaloa el 12 de diciembre de ese mismo año. El primer gobernador fue Francisco de Iriarte y Calvo, que destacó en la lucha por la separación del Estado de Occidente, pero que no pudo asumir el cargo, sustituyéndolo en forma interina Agustín Martínez de Castro. En junio de 1832, Manuel Álvarez de la Bandera lo relevó. El país y el estado vivían en medio del conflicto entre federalistas y centralistas, lo que fue aprovechado en Sinaloa por la familia Vega, creando el partido “Veguista”, que utilizaron para tomar el poder; los sinaloenses no vieron mejoría en sus condiciones de vida. Se vivía en medio de una terrible insalubridad, falta de comunicaciones terrestres, pocos centros de educación e industrias. En 1832, con Anastasio Bustamante en la presidencia las cosas no fueron mejor y en Sinaloa la familia de la Vega protagonizó una rebelión por lo que las autoridades legalmente constituidas tuvieron que salir del estado, ante el clima de inseguridad, asumiendo la gubernatura Manuel María de la Vega y Rábago y con ello el control político de dicha familia. Al implantarse el centralismo, Sinaloa paso a ser departamento en 1836, recayendo el cargo de gobernador en los comandantes militares del Departamento o en la Junta Departamental.

Economía.- A pesar de los conflictos en el país, la economía en Sinaloa avanzó en agricultura, la ganadería y la explotación de minas en El Rosario, Cosalá y Concordia. El puerto de Mazatlán se
abrió al comercio internacional convirtiéndose en el puerto más importante de la costa del Pacífico y en la ciudad más relevante en Sinaloa, seguida por Culiacán. El comercio era controlado principalmente por extranjeros. Todo ello hasta mediados del siglo XIX. En Culiacán ejercía el control político y económico la familia de la Vega que comercializaba por el puerto de Altata, rivalizando con Mazatlán; al establecerse la Casa de Moneda en Culiacán esta región tuvo un gran auge económico.

Educación.- En 1838, abrió sus puertas el Seminario Tridentino, único en el noroeste mexicano, donde se formaban los teólogos, abogados, no solo a los seminaristas sino a quien pudiera pagar su educación. Se abrieron escuelas lancasterianas, a mediados de 1840.

Salud.- A fines del siglo XIX, se crearon los hospitales, militar y civil; no había otros en Sinaloa.

Ocupación.-El gobierno norteamericano bloqueó el puerto de Mazatlán en febrero de 1847, desembarcando sus tropas en noviembre de ese mismo año, procediendo a nombrar autoridades entre ellos mismos ante la negativa de los mazatlecos de apoyar la invasión. Las tropas nacionales enfrentaron a los norteamericanos en la ranchería llamada Urías el 20 de noviembre de 1847. Al firmarse el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, en 1848, por el presidente de la Peña y Peña, en el cual México se comprometía a entregar a los Estados Unidos los Territorios de Alta California, Nuevo México, además de reconocer la anexión de Texas, terminó la invasión. En 1852, Francisco de la Vega asumió la gubernatura del estado de Sinaloa.

Nueva Ley.- El 21 de ese año se promulgó la nueva Constitución Política de Sinaloa. Las reformas establecidas por de la Vega, afectaron los intereses de los extranjeros en Mazatlán, y apoyados por sus propios países se sublevaron contra el gobierno para evadir el fisco. La fuerza de la comandancia militar del puerto desconoció la autoridad del gobernador, y poniéndose del lado de los comerciantes, intentaron convertir la zona en un territorio federal gobernado de manera autónoma; la fuerza del gobierno nacional lo impidió. Al triunfo de la Revolución de Ayutla, en 1855, asumió la presidencia de manera interina, Juan Álvarez. En febrero de 1857, los legisladores crean la nueva Constitución. Por Sinaloa fueron diputados Ignacio Ramírez, El “Nigromante”; Antonio Martínez de Castro y Mariano Yañez, gobernaban el estado Pomposo Verdugo y Agustín Martínez de Castro, Gobernador y  vicegobernador, respectivamente, quienes por enfrentamiento con el clero pidieron licencia, asumiendo provisionalmente la gubernatura el diputado local Miguel Ramírez, quien juró la nueva Constitución el 20 de marzo de 1857. A finales de ese año, con el fin de desconocer la nueva Constitución los conservadores lanzan el Plan de Tacubaya; destituyen al presidente Comonfort y en enero de 1858, se nombra a Félix Suloaga en la presidencia del país. Benito Juárez, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación asume la presidencia de México por ministerio de Ley, llevando la república a cuestas por varias partes del territorio nacional. En Mazatlán los conservadores se adhieren al Plan de Tacubaya, nombrando a José María Yañez gobernador.

En agosto de 1858, Plácido Vega en El Fuerte encabeza a un grupo de liberales y con el apoyo de Ignacio Pesqueira, gobernador de Sonora, recuperan el poder. Se dan combates en todo el estado, donde participan, Eustaquio Buelna, en Culiacán y Fortino León, en Concordia. El 3 de abril de 1859, son derrotados los conservadores. Juárez desde Veracruz, dicta varias leyes reformando la Constitución. En Sinaloa Plácido Vega asume la gubernatura, restableciendo el orden. El Congreso local emite una nueva constitución para Sinaloa, el 10 de abril de 1861.

Intervención Francesa.- En 1864, el ejército francés bloquea el puerto de Mazatlán, ataca y pone sitio a la ciudad. Los generales Antonio Rosales gobernador de Sinaloa, y el general Ramón Corona no pueden enfrentar al enemigo y abandonan la plaza. El 22 de diciembre Rosales derrota a los franceses en San Pedro (hoy municipio de Navolato). Esa victoria levantó los ánimos de los sinaloenses, pero los franceses respondieron incendiando pueblos en el sur del estado y reprimiendo a la población civil.
Dos años después Ramón Corona y Antonio Rosales recuperan Mazatlán. A la muerte de Maximiliano sucedida el 19 de junio de 1867, Benito Juárez asume el control del país, en julio de ese año. Se restaura la República y los mexicanos organizan la economía, la política. Se convocó a elecciones
eligiéndose a Juárez para el período 1867-72.

No se ponen de acuerdo.- En Sinaloa se registran para contender por la gubernatura el general Ángel Martínez, Manuel Monzón, Eustaquio Buelna Pérez y el Gral. Domingo Rubí; resultando electo este último. Se instala el Congreso tres meses después en Mazatlán. En 1868, asume la gubernatura del estado Manuel Monzón gracias a un levantamiento armado alegando que Rubí, había sido impuesto por la fuerza. Eustaquio Buelna Pérez es electo gobernador, en 1871, pero no logra tomar el mando ante la oposición de sus adversarios. La jefatura militar del puerto desconoce a Juárez como presidente y a Buelna como gobernador. El gobierno federal sofoca el levantamiento. Buelna establece su gobierno en El Fuerte, declarándola capital del estado. Los conservadores designan gobernador a Mateo Magaña, sustituyéndolo Donato Guerra. Posteriormente Juárez designa a Rubí; finalmente Francisco Cañedo toma Culiacán, el 1 de julio, diecisiete días antes de la muerte de Juárez en 1872. Buelna tomó el poder en febrero de 1873, trasladando los poderes a Culiacán donde renunció finalmente en 1875, un año antes había creado el Liceo Rosales, antecedente de la Universidad Autónoma de Sinaloa. En 1876, Porfirio Díaz da a conocer el Plan de Tuxtepec, desconociendo al gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada.

Cañedismo -porfirismo.- En Sinaloa Francisco de Cañedo secunda a don Porfirio, en julio de ese año. Derrocado Lerdo, Díaz asume el poder en 1876 (interinamente), siendo electo constitucionalmente en 1877, para abandonar el poder orillado por las circunstancias del movimiento social de 1911. A la renuncia de Buelna en 1875, Cañedo asume la gubernatura. 7 fueron sus períodos de gobierno, mientras que Mariano Martínez de Castro lo hizo en dos ocasiones. Con Cañedo, Sinaloa se industrializó. Hubo energía eléctrica y alumbrado público, se instaló el agua potable, en la capital del estado. El puerto de Altata tuvo una gran actividad naviera y comercial, apoyado por el ferrocarril Occidental de México (El Tacuarinero). Amparados por Cañedo los Redo, Martínez de Castro y los Almada acrecentaron sus fortunas. Se instalaron las haciendas azucareras de Jesús y Jorge Almada en Navolato y más tarde la de Redo en Eldorado. El Valle del Fuerte se desarrolló; Topolobampo y Los Mochis tuvieron gran auge debido al establecimiento de colonos norteamericanos encabezados por Albert Kimsey Owen, así como por la gran obra hidráulica emprendida para la siembra de caña que alimentaría el ingenio azucarero de Benjamín Franklin Jhonston. Dada la importancia económica de la región creo las alcaldías de Topolobampo el 1 de julio de 1903 y el 5 de julio de ese año la de Los Mochis. La prosperidad en Sinaloa, durante el porfiriato solo benefició a pocos. Los trabajadores se organizaron para exigir mejores condiciones de salarios y de vida. En Sonora, en Veracruz, Puebla y otras ciudades hubo brotes de inconformidad que el gobierno reprimió a sangre y fuego. En Sinaloa se enfrentaron por la gubernatura José Ferrel y Diego Redo Vega, triunfando mediante un fraude, este último.

Caos en el país.- La situación social en la que vivía el país, desembocó en la Revolución de 1910. Francisco I. Madero aprovechó la declaración que Díaz había hecho al periodista norteamericano Creelmman y a través de su libro titulado la Sucesión Presidencial convocó a los mexicanos a derrocar a la dictadura. Madero inició una fuerte campaña por el país. Desembarcó en Mazatlán en 1910, recibiendo la simpatía no solo de los sinaloenses sino de todo el país. Gabriel Leyva Solano es muerto el 13 de junio al oponerse al régimen porfirista, por lo que se le considera como el protomártir de la Revolución en Sinaloa. Madero escapa de la prisión donde lo ha recluido Díaz; huye a los Estados Unidos proclamando el Plan de San Luis, postulando el principio de Sufragio Efectivo y no Reelección.

Convocatoria.- Las ideas de libertad de los hermanos flores Magón  incendiaron al país y fueron secundadas por grupos de rebeldes en todo el territorio nacional. Villa, Orozco, Zapata, Carranza, Obregón, Rafael Buelna, Abraham González entre otros muchos. En Sinaloa, acudieron al llamado del Plan de San Luis, Juan M. Banderas, Ramón F. Iturbe, Herculano de la Rocha y Claro Molina, Clara de la Rocha (hija de Herculano) y Valentina Ramírez, Felipe Bachomo, Rodolfo Ibarra Vega. Diego Redo renunció a la gubernatura y de manera interina fue sustituido por Juan M. Banderas, posteriormente surgió electo José Rentería que concluyó el resto del periodo. En la región de Sinaloa y Mocorito se dieron combates en 1912, en esa fecha fue electo gobernador Felipe Riberos (1912-1916).

Crimen.- Madero y Pino Suárez son asesinados por Victoriano Huerta en febrero de 1913, quien asumió la presidencia del país. El 26 de marzo Venustiano Carranza dio a conocer el Plan de Guadalupe, desconociendo a Huerta como presidente así como a los otros poderes. Carranza encabezó el ejército Constitucionalista que defendía la aplicación de la Constitución de 1857. Carranza se hizo cargo del poder Ejecutivo. Felipe Riberos titubeó al reconocer el gobierno de Huerta, pero recapacitó uniéndose al ejército Constitucionalista. Carranza llegó a El Fuerte en septiembre de 1913. Poco a poco sus fuerzas fueron tomando el dominio del país con hombres de la talla de Álvaro Obregón, Benjamín Hill, Francisco Villa, Manuel M. Diéguez, Rafael Buelna Tenorio, Juan Carrasco, Ángel Flores, entre otros. Al renunciar Huerta, las cabezas del movimiento armado tuvieron graves diferencias reuniéndose en la llamada Convención de Aguas Calientes para lograr acuerdos para guiar al país por los mejores caminos.

Ambición de poder.- Enfrentadas de nuevo las facciones finalmente Carranza asume la presidencia. El Congreso Constituyente se reunió en 1916 en la ciudad de Querétaro y para el 5 de febrero de 1917, se da a conocer la nueva Carta Magna. En Sinaloa Ramón F. Iturbe es electo gobernador del estado en 1917. Obregón desconoció a Carranza a través del Plan de Agua Prieta en 1920.

Ángel Flores.- El Gral. Flores fue declarado gobernador en Sinaloa pero Obregón lo nombró Jefe de Operaciones Militares en Baja California, Sinaloa y Nayarit, por lo que otros gobernantes de manera interina concluyeron su período. Muerto Obregón en julio de 1928, el país vivió una calma aparente después de pacificada la guerra cristera. Bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas el país, empezó a transitar por mejores derroteros. En Sinaloa el gobernador Alfredo Delgado creó la Universidad Socialista del Noroeste en 1937. Se dieron brotes de inconformidad en los trabajadores y los maestros,
estallando huelgas en busca de mejores condiciones de trabajo. El gobierno de Cárdenas afectó grandes latifundios y obligó a las compañías a mejorar los salarios de los obreros.

Reparto agrario.-Se afectó a la compañía United Sugar, creándose la Sociedad de interés Colectivo Agrícola Ejidal (SICAE), en un intento de explotación colectiva. Con la llegada de Rodolfo T. Loaiza, al gobierno del estado, se dio un gran impulso a la educación, promulgando la Ley de Pensiones, apoyo a los maestros, becas para los estudiantes normalistas en la Universidad de Sinaloa. Además dio certidumbre a los campesinos en sus derechos parcelarios. Por su parte el gobernador Pablo Macías Valenzuela (1945-50), creo la Escuela Normal de Sinaloa y construyó una gran cantidad de escuelas primarias y secundarias. Enrique Pérez Arce y Rigoberto Aguilar Pico (sustituto de don Enrique), aumentaron la cobertura de los servicios básicos.

El estado empezó a establecer las bases de una entidad moderna, con la construcción de la carretera internacional, el establecimiento de nuevas industrias, la construcción de grandes embalses sobre las cuencas de los ríos que permitieron la irrigación de cientos de miles de hectáreas. Nuevos planteles educativos, hospitales regionales, nuevas carreteras,el impulso a la ganadería, la minería y al turismo han hecho de Sinaloa una entidad muy visitada por el turismo nacional e internacional así como atractivo de grandes inversiones en las distintas ramas de la industria. En la actualidad el estado se ha posicionado a nivel mundial como una región autosuficiente en la producción agrícola, pesquera y ganadera. Con mejores oportunidades en el empleo, en vivienda, recreación y en la atención al turismo.

Fuente: Toponimia, Geografía e Historia de Sinaloa, tomo I, Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, 2007, Teodoso Navidad Salazar.

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