Elotl, lugar de elotes, según nuestro indígena origen; Elota, zona agrícola, según nuestra moderna actualidad. Poblada por la tribu de los Tahues, Elota fue testigo del galope del conquistador Nuño Beltrán de Guzmán en 1531 y a la vez que soportó el golpe de conquista, fue también escenario de proclamas militares que, en distintos momentos de la historia patria, quedaron plasmadas en sendos documentos como el Plan de Elota de 1868 y el Plan de Conitaca; así como también los levantamientos armados en apoyo de don Francisco I. Madero primero, y luego, en contra de Victoriano Huerta. Cuna de tres gobernadores: el general José Aguilar Barraza y sus hijos, doctor Rigoberto Aguilar Pico y licenciado Saúl Aguilar Pico, que se registra como caso único en nuestro país.
Este libro permitirá al lector hacer un recorrido lleno de acontecimientos interesantes; conocer personajes pintorescos e históricos; talentos deportivos y personalidades del mundo de la política y la cultura; legados indígenas y el santuario de la tortuga marina; hechos anecdóticos, tradiciones y costumbres. En fin, conocer su geografía, su presa, su río (llamado por los españoles río de la sal) su toponimia y su gente.
Elota, es como los flamencos que tardan para levantar el vuelo. Ha sido lento su caminar hacia el progreso, pero con la pujanza y reciedumbre de sus hombres y mujeres, poco a poco ha logrado elevar sus alas y se apresura a la conquista del anhelado desarrollo. La agricultura de riego, la ganadería y el comercio; la pesca, el turismo regional, la micro y pequeña industria y la oferta de más y mejores servicios, son las principales actividades en las que se sustenta un porvenir que habrá de ser, que debe ser, que será, así lo creo, el manto que cobije a todos los elotenses; desde el Chirimole a Ceuta, desde Alta Rosa a Lomas de Tecuyo; desde Paredón Colorado a El Salado; desde la Colonia Buenos Aires hasta Rosendo Niebla. Que sea La Cruz, su cabecera municipal, el centro que ilumine a todo el municipio, haciendo honor al refulgente lucero que se menciona en la letra del Toro Manchado cuando dice “… de la salina a La Cruz, de La Cruz a la Coyota, a ese torito manchado sólo el lucero le brota…”
Primera edición
junio 2002
Gobierno del Estado de Sinaloa