Escultura realizada por Antonio López Sáenz en 1999 en yeso esmaltado en color bronce como un homenaje a la familia mazatleca y a sus valores tradicionales. En ella se puede ver a una pareja sentada sobre una roca, el hombre abraza a una niña pequeña. Es la típica familia mazatleca disfrutando del paseo dominical sentada en el malecón e invitando a las demás familias que allí pasan a acompañarlos. Se encuentra al final de la avenida del Mar, inicio de la avenida Camarón-Sábalo.