Anna Agustina de Jesús Ramírez Heredia nació el 1 de septiembre de 1813 en la Villa de Mocorito, Sinaloa. Su vida estuvo marcada por la tragedia y un patriotismo inquebrantable. Durante la Guerra de Reforma, su esposo, Severiano Rodríguez, murió en combate en Mazatlán en 1859, defendiendo la causa liberal. Posteriormente, durante la Intervención Francesa (1863-1866), Agustina entregó a doce de sus trece hijos varones para luchar por la República. Todos ellos cayeron en batalla, dejando a Agustina con un solo hijo sobreviviente, Eusebio Rodríguez.
Su sacrificio la convirtió en una figura legendaria, siendo considerada por historiadores como Eustaquio Buelna como “la heroína más grande de México”. A pesar de su inmensa contribución a la nación, Agustina Ramírez vivió y murió en la miseria en Mazatlán el 14 de febrero de 1879, sin haber disfrutado plenamente de las pensiones que le fueron otorgadas por el estado de Sinaloa (1868) y el Congreso de la Unión (1881).
“Hubo madre, que después de haber perdido á su marido, que sirvió á la causa liberal como soldado en la guerra de Reforma, tuvo también de soldados á sus trece hijos en el ejército de la República durante la guerra de Intervención, siendo siempre encontrada en los momentos del combate al lado del astabandera del hospital de sangre en espera de alguno de ellos herido y recorriendo después el campo en busca de los que hubiesen muerto.”