Esquina sudoeste de Constitución y Niños Héroes en Mazatlán, Sinaloa. Este gran edificio de principios de la década de 1880 estuvo alguna vez ocupado por varias dependencias gubernamentales, entre ellas la oficina de telégrafos. Ya en este siglo por más de sesenta años albergó el Colegio Guadalajara, una escuela de religiosas ahora cerrada debido a que la orden no era capaz de absorber los gastos de las reparaciones que el edificio demandaba. Aún abandonado se mantiene como uno de los mejores edificios de la calle. La fachada inferior tiene puertas altas y ventanas con rejas de acero y marcos con puntas redondeadas y un remate en yeso. Un balcón de hierro forjado sostenido por salientes vigas de madera rodea todo el edificio que cuenta con una serie de ventanas altas con marcos simples así como con un motivo grande, saliente y arqueado en la parte superior de cada una de ellas. El necesari balance visual de este edificio se logra con una sólida cornisa alrededor del techo.
Diccionario de la Cultura Sinaloense – página 197