La Carpa Olivera es una alberca pública de agua salada ubicada en el paseo de Olas Altas, en el Centro Histórico de Mazatlán, Sinaloa. Este recinto es reconocido como una de las pocas albercas marinas en el mundo y representa un importante patrimonio histórico, arquitectónico y social para el puerto.
Historia
Origen y esplendor
La construcción de la Carpa Olivera se remonta al año 1914, bajo la iniciativa de Antonio Olivera, un chef chileno que se estableció en México para abrir un restaurante. Durante uno de sus viajes a Lisboa, Portugal, se inspiró en las albercas de mar para construir un espacio donde el agua del océano entrara de manera natural. Inicialmente, el uso de la alberca era exclusivo para los comensales, pero pronto se convirtió en un importante centro de reunión social. Durante sus primeras décadas, el lugar fue frecuentado por personalidades de la vida pública y artística de México, incluyendo al actor Pedro Infante y a los presidentes Miguel Alemán y Manuel Ávila Camacho.
Abandono y rescate
En 1954, un devastador huracán azotó la ciudad de Mazatlán, dejando la Carpa Olivera severamente dañada y sumiéndola en un largo periodo de abandono. Con el paso del tiempo, la población local comenzó a reapropiarse del espacio para su uso recreativo. En 2004 se llevó a cabo una primera remodelación, aunque con los años el lugar volvió a caer en el descuido y el vandalismo.
Arquitectura y Diseño
El proyecto arquitectónico contemporáneo de la Carpa Olivera fue liderado en 2015 por el “Colectivo Urbano”, un grupo de estudios de arquitectura, paisajismo y urbanismo que propuso el rescate integral de este espacio público. La alberca cuenta con una superficie de 722 metros cuadrados y se alimenta directamente del vaivén de las mareas del Océano Pacífico.
La intervención de 2015 transformó el sitio en un complejo recreativo sostenible que incluye:
- Un tobogán en espiral que funciona como un elemento lúdico y escultórico frente al mar.
- Una plaza de acceso en la parte superior, conectada al andador del Malecón, que sirve como mirador para contemplar los atardeceres mazatlecos.
- Una plaza escalonada con áreas de sombra y palmeras cocoteras, así como un módulo de baños y regaderas para la comodidad de los usuarios.
- Un espacio comercial concesionado, diseñado como estrategia de sostenibilidad para financiar el mantenimiento y la vigilancia del sitio sin costo directo para el ayuntamiento.
Rehabilitaciones Recientes
Debido a su constante uso y exposición al ambiente marino, la Carpa Olivera requiere mantenimiento periódico. En años recientes, el gobierno municipal de Mazatlán ha ejecutado proyectos de rehabilitación integral para brindar espacios más dignos y seguros a la ciudadanía. Estas acciones han incluido la construcción de nuevos baños con regaderas y la rehabilitación de la zona con inversiones millonarias para preservar este ícono turístico.
Importancia Cultural y Turística
La Carpa Olivera no es solo una alberca, sino un símbolo de la identidad costera de Mazatlán. Ofrece a locales y turistas una experiencia única de nado en agua de mar en un entorno controlado y seguro, alejado de las corrientes fuertes de la playa abierta. Su valor histórico, sumado a su arquitectura renovada, la convierte en una parada obligada en el paseo de Olas Altas, junto a otros monumentos emblemáticos de la zona.

