El Estadio General Ángel Flores fue un histórico estadio de béisbol ubicado en la ciudad de Culiacán, Sinaloa. Durante más de seis décadas, este emblemático inmueble fungió como la casa oficial de los Tomateros de Culiacán, el equipo más representativo del béisbol en la capital sinaloense.
Historia y construcción
El estadio fue construido e inaugurado en el año de 1948. En su máxima capacidad, el recinto llegó a albergar a 16,000 espectadores, consolidándose como uno de los parques de béisbol más importantes del noroeste de México.
El estadio recibió este nombre en honor a la memoria del General Ángel Flores (1883-1926), un destacado militar revolucionario y político. El General Flores fue una figura clave en la historia estatal, fungiendo como gobernador constitucional de Sinaloa entre 1920 y 1924, e incluso llegó a postularse como candidato a la presidencia de la República en 1924.
Importancia deportiva
Conocido popularmente como el “Viejo Ángel Flores” o el “Coloso de la Calle Allende”, el estadio fue utilizado por 66 años como el principal templo deportivo de la capital. Durante su extensa historia, fue escenario de 16 series finales y testigo de la consolidación de la rivalidad y el orgullo guinda.
Bajo las luces de este parque, los Tomateros de Culiacán lograron conquistar:
- 5 campeonatos de la extinta Liga de la Costa del Pacífico.
- 10 campeonatos de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).
Además de la pelota invernal, el estadio fue sede de encuentros de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), liguillas históricas, conciertos masivos y eventos cívicos de gran relevancia para Culiacán.
Declive, concesión y demolición
Con el paso de los años, la infraestructura del estadio fue mostrando el deterioro natural de su edad, quedando rezagada frente a las comodidades modernas que exigían las franquicias del Caribe y los aficionados.
Buscando modernizar al equipo y crear un complejo deportivo de primer nivel, en 2014 el Cabildo de Culiacán aprobó concesionar el estadio al empresario Juan Manuel Ley López, propietario de la franquicia de los Tomateros.
Tras celebrarse su último partido oficial en enero de 2015 en medio de una emotiva ceremonia de despedida, el proceso de desmantelamiento de las butacas y la estructura comenzó inmediatamente. La demolición total del estadio se ejecutó en febrero de 2015.
En el mismo terreno donde yacía el viejo inmueble, se erigió el Nuevo Estadio Tomateros (inaugurado en 2016), un parque de última generación considerado actualmente como uno de los estadios de béisbol más modernos y equipados de América Latina.
Legado
Aunque su estructura física desapareció, el Estadio General Ángel Flores permanece intacto en la memoria colectiva de los culiacanenses. Fue el cimiento sobre el cual se forjó la identidad del béisbol profesional en Sinaloa y el lugar donde generaciones enteras celebraron los triunfos más importantes del “rey de los deportes” en la entidad.