La vida hay que vivirla con alegría, al igual que cuando emprendemos un viaje de placer, quitamos todas las motas que impiden el disfrute, buscamos, y creamos las condiciones para lograrlo, recordando siempre que no todo es como se ve o se cree, aunque se le parezca. Buscando esa alegría de la vida en cada cachito, es que surgió el presente libro de anécdotas; rescatar esos instantes en que un particular suceso nos ha hecho reír ha sido una enorme experiencia, llena de sonrisas, risas y carcajadas: quien me escuchó y pensó que estaba loca tenía razón.
Mi corazón se inflamó de gusto, de alegría, de felicidad, cuando me las contaron, cuando las escribí, cuando las revisé y rehice, busqué el mejor final para que sea más graciosa ante la mirada de quien las lea. En ocasiones padecí tristeza, momentánea claro, cuando alguien me decía que no recordaba que le hubiese pasado algo chistoso, lo que significa que no ha encontrado en su vida al señor del buen humor: por suerte se trataba sólo de dos de mis entrevistados.
LAS by steelyhead
Difocur
octubre 2007