Veneranda Bátiz Paredes de Peña (1889-1986)

  Biografías

Veneranda Bátiz Paredes fue una destacada química farmacéutica y educadora mexicana, reconocida por ser la primera mujer en obtener un título profesional en el estado de Sinaloa. Su vida y trayectoria son un testimonio de perseverancia y un hito en la historia de la educación superior y el empoderamiento femenino en el noroeste de México.

Primeros Años y Formación

Veneranda Bátiz Paredes nació el 20 de enero de 1889 en el rancho Sataya, que en aquel entonces pertenecía al distrito de Culiacán y hoy forma parte del municipio de Navolato, Sinaloa. Fue la mayor de cinco hermanos, hijos de Juan de Dios Bátiz y Bátiz e Isabel Paredes Palazuelos. Su familia, de “recio abolengo liberal”, se trasladó por un tiempo al mineral de San José de Gracia, donde su padre ejerció como jefe político, regresando a Culiacán tras su fallecimiento.

En una época donde el acceso a la educación universitaria estaba prácticamente vedado para las mujeres, Veneranda desafió las convenciones sociales. Se inscribió en el Colegio Civil Rosales (hoy Universidad Autónoma de Sinaloa – UAS), convirtiéndose en la primera mujer en matricularse en dicha institución. Su decisión generó comentarios desfavorables, pues la sociedad de la época consideraba que el rol de la mujer se limitaba al hogar.

Hito Académico y Carrera Profesional

El 25 de enero de 1910, Veneranda Bátiz Paredes hizo historia al culminar sus estudios y obtener el título de Química Farmacéutica. Su examen profesional fue evaluado por distinguidas figuras intelectuales, como el doctor Ramón Ponce de León. Su desempeño fue sobresaliente, lo que le valió la medalla al mérito por sus altas calificaciones. Este logro no solo la consolidó como la primera profesionista egresada del Colegio Rosales, sino que también abrió una puerta fundamental para las futuras generaciones de mujeres en Sinaloa.

Tras su graduación, Bátiz Paredes dedicó parte de su vida a la docencia. Entre 1919 y 1922, impartió cátedras en la misma institución, que para entonces era la Universidad de Occidente, incluyendo materias como Química General, Segundo Curso de Química Médica y Primer Curso de Farmacia.

Vida Familiar y Emprendimiento

El 30 de marzo de 1911, contrajo matrimonio con el ingeniero Enrique Peña Alcalde, quien también fue vicerrector de la Universidad de Occidente y uno de los sinodales en su examen de Español. La pareja procreó siete hijos. La familia residió en Culiacán, en la conocida como “Casa Verde”, un inmueble que hoy alberga la Galería de Arte Frida Kahlo de la UAS.

En 1930, tras el fallecimiento de su esposo, Veneranda Bátiz demostró su “carácter firme” y espíritu de lucha. Para sostener a su numerosa familia, fundó en 1931 la Botica del Refugio en el centro de Culiacán, ubicada en la esquina de las calles Ángel Flores y Juan Carrasco. Este establecimiento se convirtió en un referente comunitario, donde su conocimiento científico se combinaba con un trato humano y prudente, ofreciendo no solo medicamentos sino también consuelo a sus clientes.

Legado y Reconocimiento

Veneranda Bátiz Paredes fue hermana del ingeniero Juan de Dios Bátiz Paredes, cofundador del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Al igual que su hermano, Veneranda fue una “revolucionaria silenciosa”, cuyo impacto se manifestó en la transformación social y educativa.

Su trayectoria fue reconocida en el ocaso de su vida con la Medalla Sor Juana Inés de la Cruz, otorgada por la Federación de Mujeres Universitarias de Sinaloa.

Falleció en Culiacán el 6 de enero de 1986, a la edad de 96 años. Su legado perdura en la memoria colectiva de Sinaloa y es honrado por la Universidad Autónoma de Sinaloa, que ha rescatado y difundido su historia a través de diversas obras.