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El Sinaloense

junio 25, 2026 admin 6 min read






El Sinaloense – WikiSinaloa


«El Sinaloense»

GéneroSon regional mexicano / Corrido
AutorSeveriano Briseño Chávez
Origen del autorSan Luis Potosí, México
Año de composición1944
Dedicado aEstado de Sinaloa
Primera interpretaciónTrío Tamaulipeco (1944, Guadalajara)
Difusión nacionalTrío Tariácuri (1945, radio)
Intérpretes destacadosLola Beltrán, Juan Gabriel, Banda El Recodo, Julio Preciado, Valentín Elizalde, Chayito Valdez, Los Hermanos Záizar, Luis Aguilar, El Piporro, Rosenda Bernal
Registro SACM371 interpretaciones registradas
Himno no oficial
Cultura sinaloense
Banda sinaloense

«El Sinaloense» es un son regional mexicano compuesto por el potosino Severiano Briseño Chávez en 1944, considerado el himno no oficial del estado de Sinaloa y una de las piezas musicales más emblemáticas del repertorio de bandas de viento de México. A pesar de que su autor no era originario de Sinaloa, logró capturar con extraordinaria precisión el espíritu, la cultura y el orgullo del pueblo sinaloense, convirtiéndose en un símbolo de identidad que trasciende generaciones y fronteras.

Origen e historia

La historia de «El Sinaloense» comienza el 10 de octubre de 1943, cuando Severiano Briseño, integrante del Trío Tamaulipeco, se dirigía a los Estados Unidos y Canadá para una gira internacional. Una fuerte tormenta en el Pacífico dañó tramos carreteros al sur de Sinaloa, obligando al grupo a detenerse en la ciudad de Mazatlán.

Fue en la famosa cantina «El Torito Machado» (también conocida como «El Torito Manchado»), propiedad de Don Nacho Velarde, donde Briseño conoció a Rodolfo Rodríguez Vega, apodado «El Negro», un navoletanse que trabajaba en el ingenio de El Roble. Rodríguez Vega le sugirió componer una canción dedicada a Sinaloa, similar al célebre «Corrido de Monterrey». Cuando Briseño le preguntó qué le gustaba de Sinaloa, respondió: «Sus mujeres y la tambora…», animándolo con la frase: «¡Hazle un corrido a Sinaloa! ¡Emparéjanos!»

«Desde Navolato vengo», la icónica frase de apertura de la canción, se convirtió en el sello distintivo de una obra que resonaría por generaciones.

A pesar de que el trío abandonó Mazatlán, Briseño no olvidó su promesa. Inspirado por la conversación y el ambiente sinaloense, compuso la música y la letra de lo que se convertiría en «El Sinaloense». La canción fue presentada por primera vez por el Trío Tamaulipeco en un centro nocturno de Guadalajara en 1944, donde la respuesta del público fue abrumadora, convirtiéndose en el tema más solicitado de esa misma noche.

En 1945, el Trío Tariácuri la interpretó en un programa de radio nacional, contribuyendo decisivamente a su difusión masiva. Sin embargo, fue cuando la banda originaria de Culiacán, Los Guamuchileños, incluyó «El Sinaloense» en su repertorio cuando la canción alcanzó la fama internacional.

Significado cultural

«El Sinaloense» es mucho más que una canción: es un manifiesto cultural que encapsula la identidad sinaloense. La letra hace referencia a lugares, tradiciones y expresiones propias del estado:

  • Navolato: Ciudad y municipio al centro de Sinaloa, mencionada en la icónica frase inicial.
  • El Roble: Localidad del municipio de Mazatlán, vinculada al origen del personaje que inspiró la canción.
  • La tambora: Sinónimo de banda sinaloense, el género musical más representativo del estado.
  • El quelite: Canción y melodía tradicional sinaloense, obra de Alfonso Esparza Oteo.
  • El niño perdido: Melodía tradicionalmente interpretada por bandas sinaloenses.
  • El torito: Canción y melodía tradicional de la región.

La Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) registra 371 interpretaciones de esta pieza, lo que da cuenta de su trascendencia y versatilidad. Ha sido adaptada a diversos géneros, incluyendo versiones con mariachi, marimba, orquesta e incluso una versión en heavy metal por el sonorense Omar Zaid Duart.

Letra

🎵 El Sinaloense 🎵

Música y letra: Severiano Briseño Chávez (1944)

Desde Navolato vengo

dicen que nací en el Roble

Me dicen que soy arriero

porque le chiflo y se para

Y si les aviento el sombrero

ya verán cómo repara

¡Ay, ay, ay, mamá, por Dios!

Por Dios que borracho vengo, que me siga

la tambora, que me toquen el quelite

Después el niño perdido, y por último el torito

Pa’ que vean cómo le brinco

¡Ay, ay, ay, mamá, por Dios!

Me dicen el enamorado

pero de eso nada tengo

También me dicen el negro,

negrito, pero con suerte

Y adentro me sale un gallo,

no me le rajo a la muerte

¡Ay, ay, ay, mamá, por Dios!

Por Dios que borracho vengo, que me siga

la tambora, que me toquen el quelite

Después el niño perdido, y por último el torito

Pa’ que vean cómo le brinco

¡Ay, ay, ay, mamá, por Dios!

Soy del mero Sinaloa,

donde se rompen las olas

Me gusta una que ande sola

y que no tenga marido

Pa’ no estar comprometido,

cuando resulte la bola

¡Ay, ay, ay, mamá, por Dios!

Por Dios que borracho vengo, que me siga

la tambora, que me toquen el quelite

Después el niño perdido, y por último el torito

Pa’ que vean cómo le brinco

¡Ay, ay, ay!

¡Ay, ay, ay!

Interpretaciones destacadas

A lo largo de más de siete décadas, «El Sinaloense» ha sido interpretada por algunos de los artistas más importantes de la música regional mexicana. Entre los intérpretes más destacados se encuentran:

  • Lola Beltrán — «La Reina de la Música Ranchera»
  • Juan Gabriel — En colaboración con Banda El Recodo de Cruz Lizárraga
  • Banda El Recodo de Cruz Lizárraga — La banda más emblemática de Sinaloa
  • Julio Preciado — Ex vocalista de Banda El Recodo
  • Valentín Elizalde — «El Gallo de Oro»
  • Chayito Valdez — Intérprete de música regional
  • Los Hermanos Záizar — Dúo de música ranchera
  • Luis Aguilar — Actor y cantante
  • El Piporro — Icono del género norteño
  • Rosenda Bernal — Cantante de música regional
  • Lupillo Rivera — Cantante de banda
  • Banda MS de Sergio Lizárraga — Una de las bandas más populares de la actualidad

Legado

«El Sinaloense» trasciende el ámbito musical para convertirse en un símbolo de identidad y orgullo para los sinaloenses. Es interpretada en festividades patrias, eventos deportivos, celebraciones familiares y reuniones públicas. Su capacidad para unir a las personas a través de la alegría y la celebración de la cultura sinaloense la ha mantenido vigente durante generaciones.

La canción demuestra que el arte no conoce fronteras geográficas: un compositor potosino, inspirado por la tierra sinaloense, logró crear una obra que se convirtió en el alma musical de un pueblo. Como se dice en Sinaloa: «El Sinaloense no se canta, se siente».