Heraclio Bernal Zazueta nació en El Chaco, Sinaloa, el 28 de junio de 1855. A los 16 años, comenzó a trabajar como minero. Tras ser acusado injustamente de robo, formó un grupo armado en la Sierra de Durango, dedicándose a asaltar las minas de la región. Se ganó el apodo de “El Rayo de Sinaloa” por sus rápidos asaltos.
Bernal se convirtió en un bandido generoso, distribuyendo lo robado entre los pobres, lo que le valió su protección. Los gobiernos de Sinaloa y Durango ofrecieron una recompensa de 10,000 pesos por su captura. Su grupo armado se conoció como el “Ejército Renovador”. En 1885 lanzó el Plan de la Rastra y el 27 de julio el Plan de Conitaca, llamando a la rebelión contra Porfirio Díaz.
Bernal falleció el 5 de enero de 1888 en una cueva del Cerro Pelón, en el Distrito de Cosalá, a causa de una enfermedad contraída durante sus viajes. Según el artículo, Bernal pidió a su amigo Crispín García que le disparara y cobrara la recompensa ofrecida por el gobierno. Su cuerpo fue llevado a Cosalá, donde se le practicó una autopsia y fue exhibido durante tres días. A pesar de la versión oficial, el pueblo lo transformó en un mito, contando sus hazañas a través de historias y leyendas. Se le considera un precursor de la Revolución de 1910 en Sinaloa y Durango.
Toponimia, Geografía e Historia de Sinaloa, tomo V, Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, 2007, Teodoso Navidad Salazar.