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Operación Cóndor en Sinaloa

octubre 7, 2026 admin 6 min read

La Operación Cóndor fue un operativo militar y policial de gran envergadura desplegado por el gobierno de México, con la cooperación logística y de inteligencia de agencias de Estados Unidos, con el objetivo declarado de erradicar los cultivos de amapola (Papaver somniferum) y marihuana (Cannabis sativa), así como desarticular las redes de narcotráfico en la región conocida como el Triángulo Dorado (que abarca las zonas montañosas de Sinaloa, Durango y Chihuahua).

Iniciada formalmente en 1977 y extendiéndose con distintas intensidades hasta finales de la década de 1980, esta campaña marcó un punto de inflexión en la historia contemporánea de México al militarizar la lucha contra las drogas, dejando profundas secuelas sociales, económicas, ambientales y de derechos humanos en las comunidades serranas de Sinaloa.


1. Contexto Histórico y Antecedentes

Durante la década de 1960 y principios de 1970, la presión del gobierno de Estados Unidos sobre México para combatir el tráfico de estupefacientes se intensificó notablemente debido al aumento del consumo interno en el país vecino.

  • Operación Intercepción (1969): Bajo la administración de Richard Nixon, EE. UU. implementó revisiones exhaustivas y unilaterales en la frontera, lo que generó una crisis diplomática y afectó la economía de ambos países.
  • Operación Cooperación (1969-1975): Como respuesta, México lanzó esta operación con asesoría directa de la DEA (Drug Enforcement Administration). Sin embargo, sus resultados fueron limitados y la producción de heroína mexicana siguió aumentando.

Ante la percepción de inacción mexicana, ambos gobiernos diseñaron una estrategia más agresiva y tecnificada. Así, bajo los mandatos de los presidentes mexicanos José López Portillo y Miguel de la Madrid, y con el apoyo de las administraciones de Gerald Ford y Jimmy Carter, se dio luz verde a la Operación Cóndor como la piedra angular de la “Guerra contra las Drogas” en México.


2. Objetivos y Despliegue Estratégico

El objetivo oficial era la erradicación total de los cultivos ilícitos y la captura de los principales cabecillas del narcotráfico. Para ello, se implementó un despliegue sin precedentes en la historia de México:

  • Fuerzas involucradas: Miles de elementos del Ejército Mexicano (SEDENA), la Policía Judicial Federal (PJF) y la Dirección Federal de Seguridad (DFS), incluyendo unidades polémicas y paramilitares como la Brigada Blanca.
  • Tecnología y tácticas: Se utilizaron helicópteros Bell 212, aviones Cessna, fotografía aérea multiespectral, sensores remotos y sistemas de comunicación avanzados para localizar los sembradíos en la topografía agreste de la Sierra Madre Occidental.
  • Uso de químicos: Se llevó a cabo la fumigación masiva con herbicidas defoliantes (como el paraquat y el glifosato) sobre los cultivos, una práctica que se experimentalizó desde 1975 y se masificó durante la operación.
  • Bases de operaciones: Se establecieron campamentos y bases avanzadas en puntos estratégicos de la sierra sinaloense, como Badiraguato, Choix, Tamazula y San José del Llano.

3. Impacto en los Derechos Humanos y la Población Civil

La Operación Cóndor es recordada por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas contra la población de Los Altos de Sinaloa y otras zonas serranas, donde el Estado operó con amplios márgenes de impunidad:

  • Detenciones arbitrarias y torturas: Cientos de campesinos, jornaleros y habitantes de comunidades rurales fueron detenidos sin órdenes judiciales. Los testimonios y demandas de amparo de la época documentan el uso sistemático de tortura física y psicológica (golpes, descargas eléctricas, amenazas) para obtener confesiones autoinculpatorias.
  • Desplazamiento forzado: La militarización de la zona y la violencia generalizada generaron un éxodo masivo de comunidades enteras, que abandonaron sus tierras y medios de subsistencia ante el temor de ser señalados como narcotraficantes o guerrilleros.
  • Desapariciones forzadas: Diversos reportes de organizaciones civiles y prensa local de los años 70 y 80 señalaron la desaparición de decenas de personas a manos de elementos castrenses y policiacos, casos que en su mayoría permanecen impunes.

4. Corrupción y Complicidad Institucional

A pesar del discurso oficial de “mano dura”, la Operación Cóndor estuvo marcada por la colusión entre autoridades y narcotraficantes.

Un caso emblemático fue la muerte del capo Pedro Avilés Pérez (conocido como “El León de la Sierra”) en septiembre de 1978, durante un enfrentamiento con la Policía Judicial Federal en Culiacán. Durante el operativo, se reveló que Avilés era escoltado activamente por elementos de la Brigada Blanca y la DFS, evidenciando que sectores del Estado no buscaban erradicar el narcotráfico, sino controlarlo, cobrar cuotas de protección y utilizarlo para fines de contrainsurgencia política. Esta dinámica sentó las bases para el surgimiento de un “pacto clientelista” entre jefes del narco y autoridades, permitiendo la descentralización y reconfiguración de las redes de tráfico hacia estructuras más modernas y resilientes.


5. Consecuencias Económicas y Ambientales

  • Ecocidio y daño agrícola: La fumigación indiscriminada con herbicidas no solo destruyó los cultivos ilícitos, sino también sembradíos legales de maíz, frijol y otros productos de autoconsumo, contaminando suelos y fuentes de agua de las comunidades indígenas y campesinas.
  • Colapso de la economía local: En municipios como Badiraguato, se estimaba que hasta un 30% de la población dependía directa o indirectamente de la economía de la amapola para subsistir ante la ausencia del Estado en servicios básicos. La erradicación sin alternativas de desarrollo económico legítimo sumió a la región en una pobreza más profunda y marginación.

6. Legado Histórico

La Operación Cóndor no logró su objetivo de eliminar el narcotráfico; por el contrario, transformó su estructura. Los grandes cultivos estáticos se fragmentaron en parcelas más pequeñas y móviles, y los traficantes diversificaron sus rutas y métodos de transporte, profesionalizando el crimen organizado.

Más importante aún, esta operación estableció el modelo de militarización de la seguridad pública en México, un paradigma que ha definido las estrategias antidrogas del país (como el Operativo Conjunto Sinaloa o la actual estrategia de seguridad) hasta la actualidad. Para Sinaloa, la Operación Cóndor representa el momento en que el Estado abandonó su rol de garante de bienestar en la sierra para convertirse en un actor de represión, dejando una herida histórica que sigue vigente en la memoria colectiva de las comunidades alteñas.